Bargueño

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Mobiliario

El Bargueño, una pieza singular del mobiliario español, destaca por su elaborada construcción y su rica historia. Este mueble, con medidas de 263 por 154 centímetros, se elabora utilizando técnicas que combinan la madera, la concha y el marfil, lo que le confiere no solo funcionalidad, sino también un valor estético y cultural significativo. Su fabricación refleja la destreza artesanal y el cuidado en los detalles que caracterizan a los objetos de este tipo.

El Bargueño está actualmente catalogado como un bien de interés cultural y se encuentra en la comunidad autónoma de Extremadura. Su registro, bajo el código A-I-M - 04 - 0000223 - 00000, se formalizó el 10 de noviembre de 1986. Este proceso de catalogación es esencial, ya que permite preservar la información relacionada con los bienes muebles, incluyendo su identificación, descripción y situación jurídico-administrativa. Esta catalogación se lleva a cabo por organismos competentes en la materia, que en este caso es el organismo responsable de la gestión del patrimonio cultural en Extremadura.

La tipología del Bargueño como mobiliario indica su función práctica, a menudo utilizada como un escritorio o un lugar de almacenamiento. Sin embargo, su valor trasciende lo utilitario, ya que cada pieza cuenta una historia, desde el contexto social y económico en el que fue creada hasta su influencia en la cultura material de la época. En un país donde la riqueza cultural se manifiesta a través de diversas expresiones artísticas, el Bargueño se erige como un testimonio de la habilidad y la creatividad de los artesanos de su tiempo.

La información sobre el Bargueño se presenta con fines informativos, resaltando su importancia dentro del inventario general del patrimonio cultural. Este enfoque no solo busca proteger y conservar estos bienes, sino también fomentar su apreciación y estudio. El conocimiento acerca de piezas como el Bargueño contribuye a la comprensión de la historia y las tradiciones que han dado forma a la identidad cultural de Extremadura y de España en su conjunto.

En conclusión, el Bargueño es más que un simple objeto; es un símbolo del legado cultural que merece ser preservado y valorado. Su estudio y apreciación ofrecen una ventana al pasado, recordándonos la importancia de la artesanía y el patrimonio en nuestra sociedad contemporánea.