Aro (2)

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Arqueología

En el ámbito de la arqueología, Aro (2) emerge como un bien de singular importancia en la Comunidad Autónoma de Extremadura. Este objeto, que forma parte del inventario general de la región, ha sido catalogado con el código definitivo I-M - 10 - 0000016 - 00000 y se encuentra bajo la supervisión de un organismo responsable que vela por su preservación y estudio. Aro (2) es el resultado de un proceso técnico que utiliza oro, material que no solo resalta la destreza artesanal de la época, sino que también sugiere un contexto cultural donde los metales preciosos eran valorados tanto por su estética como por su simbolismo. Su registro en el inventario de bienes de interés cultural fue formalizado el 17 de febrero de 1976, marcando un hito en la protección de este patrimonio. La inclusión de Aro (2) en el Registro de Bienes de Interés Cultural garantiza que se reconozca no solo su valor artístico, sino también su relevancia histórica y social.

A través de su registro, se busca proporcionar información clara y precisa sobre Aro (2), que incluye su identificación y descripción, así como su situación jurídico-administrativa. Este marco legal es esencial para asegurar que el objeto esté protegido y que se puedan llevar a cabo las investigaciones necesarias para comprender mejor su origen y uso en contextos pasados.

La técnica del oro utilizada en Aro (2) refleja un nivel avanzado de habilidad y conocimientos en metalurgia, lo que invita a los investigadores a indagar sobre las comunidades que lo produjeron. Este bien no solo representa un testimonio material de la historia de Extremadura, sino que también nos ofrece un vistazo a las prácticas culturales y económicas de sociedades que, a través de objetos como Aro (2), han dejado una huella perdurable en el tiempo.

En conclusión, Aro (2) no es solo un objeto arqueológico; es un símbolo de la riqueza cultural y el patrimonio de Extremadura. Su estatus dentro del inventario general y su protección legal aseguran que futuras generaciones puedan seguir explorando y valorando la historia que representa, promoviendo así un mayor entendimiento de nuestra herencia cultural.