A orillas del Tíber

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Pintura

La obra titulada A orillas del Tíber, creada por el pintor español Antonio Muñoz Degrain, se erige como un ejemplo significativo del arte que surgió en la transición entre los siglos XIX y XX. Con unas dimensiones de 93 x 120 centímetros, este cuadro, que utiliza la técnica del óleo sobre lienzo, refleja la maestría del autor en la captura de paisajes y la sensibilidad ante la luz y el color.

Muñoz Degrain, reconocido por su capacidad para representar escenas naturalistas, presenta en A orillas del Tíber un entorno que evoca la calma y la belleza del río que da nombre a la obra. Este río, emblemático en la historia y cultura de Italia, se convierte en el hilo conductor de una composición que invita al espectador a sumergirse en la serenidad del paisaje, en un momento de contemplación que se respira a través de cada pincelada.

La pintura, catalogada con el código I-M - 01 - 0005501 - 00000, forma parte del inventario general de la Comunidad de Madrid y está registrada como un bien de interés cultural. Su declaración formal se llevó a cabo el 9 de febrero de 1988, tras haber sido incoada en el registro correspondiente el 3 de noviembre de 1986. Esta clasificación resalta no solo el valor estético de la obra, sino también su importancia cultural y legal dentro del patrimonio artístico español. A orillas del Tíber no solo es un testimonio de la habilidad técnica de Muñoz Degrain, sino que también representa un momento en la historia del arte en España, donde la influencia de las corrientes europeas comenzó a fusionarse con la tradición local. La obra se exhibe con orgullo en la Comunidad Autónoma de Madrid, donde los visitantes pueden apreciar no solo la calidad del trabajo, sino también el contexto histórico en el que se inscribe.

En resumen, A orillas del Tíber es más que un simple paisaje; es una invitación a explorar la conexión entre el arte, la naturaleza y la historia. A través de su registro como bien cultural, se asegura que esta pieza continúe siendo parte del legado artístico que define la identidad cultural de España, recordándonos la relevancia de proteger y valorar nuestras obras más significativas.