(00000-00001)

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Objetos Artísticos

El patrimonio cultural de Castilla-La Mancha se enriquece con la presencia de (00000-00001), una obra singular que refleja la maestría artesanal de su época. Este elemento arquitectónico, que data de los siglos XVI y XVII, es un claro ejemplo del esplendor artístico de Toledo y Talavera, ciudades emblemáticas que han sido cuna de una rica tradición en la creación de objetos artísticos y arquitectónicos.

Con unas dimensiones de 1,76 x 0,89 x 0,56 centímetros, (00000-00001) destaca por su técnica meticulosa, que combina arista, plata, esmalte y policromía, así como cuerda seca y arcilla. Esta diversidad de materiales y técnicas no solo resalta la destreza de los artesanos, sino que también refleja la influencia de las corrientes artísticas de la época. El uso del esmalte, especialmente, permite una variedad de colores vibrantes que dotan a la pieza de una estética visual cautivadora.

El código de identificación, I-M - 16 - 0002394 - 00000, y su registro en el Inventario General, evidencian su importancia dentro del patrimonio cultural español. Esta obra fue incorporada al registro de Bienes de Interés Cultural el 15 de octubre de 2002, un reconocimiento que subraya su valor tanto cultural como histórico. La fecha de incoación, el 16 de agosto de 2001, marca el inicio de su consideración como un bien de interés, lo que garantiza su protección y conservación para futuras generaciones. (00000-00001) se clasifica dentro de la sección de Objetos Artísticos, lo que indica su relevancia no solo como elemento arquitectónico, sino también como testimonio de la riqueza artística que caracteriza a la región. La cuidadosa documentación de su situación jurídico-administrativa en el registro de bienes muebles asegura que se mantenga un seguimiento riguroso de su estado y se respete su integridad.

En un contexto donde el patrimonio cultural enfrenta retos significativos, la conservación de obras como (00000-00001) se vuelve fundamental. No solo se trata de preservar un objeto físico, sino de mantener viva la memoria colectiva de una época y un lugar. La responsabilidad recae en las instituciones y organismos de Castilla-La Mancha, que se encargan de velar por estos tesoros culturales, asegurando que sigan siendo una fuente de conocimiento e inspiración.

En conclusión, (00000-00001) no es solo un objeto de valor artístico, sino un símbolo de la historia y la cultura de Castilla-La Mancha. Su existencia en el patrimonio cultural nos invita a reflexionar sobre la importancia de preservar y celebrar nuestras raíces, y a reconocer el esfuerzo y la dedicación de aquellos que, a través del arte, han dejado una huella imborrable en nuestra historia.