En el corazón de Castilla y León, un retablo destaca no solo por su impresionante tamaño, sino también por su rica historia y la destreza de su elaboración. Este retablo, catalogado como (00000-00001), es una obra singular que se remonta al siglo XVIII, específicamente al primer tercio de esta centuria. Con unas dimensiones de 220 x 190 x 40 centímetros, esta pieza es un claro reflejo del arte religioso español de la época, combinando técnica y devoción de manera magistral.
La técnica utilizada en la creación de (00000-00001) incluye talla, policromía, dorado, y un uso delicado de temple, óleo y pan de oro. Estos materiales no solo aportan un esplendor visual, sino que también narran la dedicación y el minucioso trabajo de los artesanos de la época. La policromía, en particular, permite que el retablo presente una rica gama de colores que evocan la espiritualidad y la solemnidad del entorno religioso para el que fue concebido.
Este bien cultural está registrado bajo el código A-I-M - 17 - 0000338 - 00000, lo que garantiza su protección y conservación dentro del patrimonio cultural de la región. La anotación preventiva en el inventario destaca su importancia como parte del legado artístico de Castilla y León, y refuerza la necesidad de su cuidado y preservación para las futuras generaciones. La sección de retablos en la que se incluye este bien refleja una rica tradición de devoción y arte que ha caracterizado a la comunidad a lo largo de los siglos.
La fecha de incoación, el 23 de febrero de 1998, marca un momento significativo en la catalogación de (00000-00001) dentro del Registro de Bienes de Interés Cultural. Este registro no solo proporciona información sobre la identificación y descripción del retablo, sino que también abarca su situación jurídico-administrativa, asegurando que se reconozca su valor histórico y cultural.
Es importante destacar que (00000-00001) no solo es un objeto de culto, sino también un testimonio del esplendor artístico que caracteriza la época barroca en España. La influencia de la escuela de León se puede percibir claramente en esta obra, que integra elementos locales con técnicas más amplias del arte religioso español. Así, el retablo se convierte en un punto de conexión entre el pasado y el presente, recordándonos la importancia de valorar y proteger nuestro patrimonio cultural.
En conclusión, el retablo (00000-00001) es más que una simple obra de arte; es un reflejo de la fe, la cultura y la historia de una región rica en tradiciones. Su existencia nos invita a explorar y a profundizar en el legado que nos han dejado aquellos que, con sus manos y su creatividad, dieron vida a esta hermosa pieza de arte religioso.
