(00000-00001)

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Objetos Artísticos

La Cruz Procesional (00000-00001) es una obra que refleja la riqueza del patrimonio artístico de Castilla-La Mancha, un testimonio tangible de la devoción y la maestría en la producción de objetos litúrgicos durante el siglo XVII. Este bien, que se enmarca dentro de la escuela barroca española, se distingue no solo por su técnica, sino también por su relevancia cultural y espiritual.

Con unas medidas de 42 x 29 centímetros, (00000-00001) se presenta como una pieza elaborada a partir de una combinación de técnicas que incluyen el fundido, el mazonado, la talla, la plata y el marfil. Esta fusión de materiales resalta el virtuosismo de los artesanos de la época y su dedicación a crear objetos que no solo cumplen una función ceremonial, sino que también son obras de arte en sí mismas.

La importancia de (00000-00001) trasciende su valor material. Este objeto no solo fue creado para adornar rituales, sino que también simboliza una época en la que la espiritualidad y el arte estaban intrínsecamente vinculados. La cruz, como emblema de la fe cristiana, se convierte en un medio a través del cual se manifiestan las creencias y la identidad de la comunidad en la que se empleaba.

Registrada con el código A-I-M - 16 - 0001638 - 00000, (00000-00001) cuenta con un estatus administrativo que la sitúa dentro del Inventario General de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha. Este registro, fechado el 19 de diciembre de 1995, es un reflejo de los esfuerzos por preservar y proteger el patrimonio cultural de la región. La anotación preventiva en el inventario garantiza que este bien se mantenga bajo un adecuado control administrativo, asegurando su conservación para futuras generaciones.

La relevancia de (00000-00001) en el contexto del patrimonio cultural no debe subestimarse. Este objeto es parte de una narrativa más amplia que abarca no solo la historia del arte en España, sino también las tradiciones y prácticas religiosas que han marcado la vida de sus comunidades. Su existencia invita a la reflexión sobre cómo el arte puede ser un vehículo para la fe y cómo, a su vez, la fe puede inspirar la creación de obras maestras.

En conclusión, la Cruz Procesional (00000-00001) no es solo un objeto de valor histórico, sino un símbolo de la devoción y la habilidad artística que caracterizaron al barroco español. Su preservación en el inventario de bienes culturales asegura que su legado perdure, permitiendo a las futuras generaciones apreciar la riqueza de la herencia cultural de Castilla-La Mancha.