Arca

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Mobiliario

En el ámbito de la cultura y el patrimonio, Arca se presenta como una obra significativa en el inventario de bienes muebles. Con unas dimensiones de 147 x 71 x 57 centímetros, esta pieza de mobiliario no solo destaca por su tamaño, sino también por su relevancia histórica y artística. Su registro formal se encuentra bajo el código I-M - 04 - 0000155 - 00000, lo que facilita su identificación dentro de la amplia catalogación de bienes culturales que resguardan la memoria colectiva de nuestra comunidad.

La declaración de Arca como Bien de Interés Cultural fue oficializada el 30 de diciembre de 1983, un hito que reconoce su valor patrimonial y garantiza su protección bajo la legislación vigente. Este estatus implica que Arca no solo es un objeto de interés estético, sino que también posee una carga histórica que la comunidad debe preservar para las generaciones futuras. La responsabilidad sobre esta obra recae en el Estado, asegurando que se sigan los procedimientos adecuados para su conservación y estudio.

El registro de Arca en el Inventario General de Bienes de Interés Cultural proporciona información esencial sobre su identificación y situación jurídico-administrativa. Esta base de datos es un recurso invaluable para investigadores y amantes del patrimonio, ya que reúne detalles sobre la historia, el uso y la conservación de los objetos culturales. Aunque la información se ofrece con fines meramente informativos, su importancia radica en la transparencia y el acceso a datos que permiten una mejor comprensión de nuestro patrimonio.

La inclusión de Arca en este inventario resalta la necesidad de valorar y cuidar nuestros bienes culturales. A medida que la sociedad avanza, es fundamental reconocer y mantener vivas nuestras tradiciones y legados. La protección de obras como Arca asegura que las historias y los valores que representan no se pierdan en el tiempo, sino que se transmitan a través de las generaciones, enriqueciendo nuestra identidad cultural y promoviendo un sentido de pertenencia en la comunidad.

En conclusión, Arca no es solo una pieza de mobiliario; es un testimonio tangible de nuestra historia y cultura. Su reconocimiento como Bien de Interés Cultural subraya la importancia de su conservación y el compromiso de la sociedad con el patrimonio que nos define. La labor de mantener y proteger Arca es una tarea compartida que invita a todos a participar en la salvaguarda de nuestra herencia cultural.