La Cuchara es un objeto cotidiano que trasciende su funcionalidad para convertirse en un símbolo de la cultura y la historia de los pueblos. En este contexto, se presenta una obra singular catalogada en el Registro de Bienes de Interés Cultural, que destaca no solo por su diseño, sino también por su relevancia etnográfica.
Esta Cuchara, que forma parte del inventario general del Estado, está clasificada bajo el código I-M - 13 - 0000014 - 00000, lo que garantiza su reconocimiento formal. La obra pertenece a la sección de Etnografía, lo que subraya su importancia en la comprensión de las tradiciones y prácticas culturales. La técnica utilizada para su creación es el metal, un material que no solo aporta durabilidad, sino que también refleja la maestría artesanal de quienes la elaboraron.
El registro de esta Cuchara fue oficializado el 25 de marzo de 1980, un hito que consolida su estatus cultural y legal. Desde entonces, ha sido objeto de interés tanto para investigadores como para el público en general, quienes buscan entender el trasfondo histórico y social que este utensilio representa. La Cuchara, más allá de su uso funcional, se convierte en un elemento de conexión entre generaciones, evocando prácticas alimentarias y rituales que han perdurado a lo largo del tiempo.
La comunidad autónoma que alberga esta pieza es un reflejo de la diversidad cultural del país, y su inclusión en el inventario estatal resalta la importancia de preservar los bienes que cuentan la historia de la humanidad. La Cuchara, en este sentido, no es solo un utensilio, sino un testimonio tangible de la vida cotidiana de las sociedades que la han utilizado.
Este objeto, registrado en el ámbito del Estado, es una invitación a reflexionar sobre el valor de los bienes muebles en el contexto de la etnografía. Al comprender su situación jurídico-administrativa, se abre un camino hacia la apreciación de la cultura material y la necesidad de proteger y valorar estos testimonios de la historia colectiva. Así, la Cuchara no solo cumple su función práctica, sino que también se erige como un emblema de la identidad cultural que nos une y nos define.