Cuchara

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Etnografía

En el contexto de la rica diversidad cultural de nuestra sociedad, destaca un objeto que, aunque simple en apariencia, guarda un significado profundo y representativo: la Cuchara. Este utensilio, esencial en la vida cotidiana, trasciende su función práctica para convertirse en un símbolo de nuestra historia y tradiciones.

La Cuchara en cuestión está registrada como un bien de interés cultural, con un código único que la identifica: I-M - 13 - 0000011 - 00000. Su registro fue formalizado el 25 de marzo de 1980, un hito que subraya su relevancia dentro del patrimonio etnográfico de nuestra comunidad. Perteneciente al área de Inventario General, esta Cuchara se clasifica bajo la sección de Etnografía, lo que resalta su importancia en el estudio de las costumbres y prácticas de las comunidades.

El hecho de que la Cuchara esté elaborada en metal también añade una capa de interés a su historia. Este material, utilizado a lo largo de los siglos, no solo es resistente y duradero, sino que también ha sido preferido en muchas culturas por su capacidad para conservar la temperatura de los alimentos. La técnica utilizada en su creación, aunque actualmente se encuentra en estado pendiente, sugiere un proceso que podría ofrecer información valiosa sobre las habilidades artesanales de las épocas pasadas.

La administración de esta Cuchara recae en el Estado, lo que implica un compromiso por parte de las instituciones para preservar y proteger este bien cultural. La inclusión de la Cuchara en el Registro de Bienes de Interés Cultural no solo garantiza su conservación, sino que también proporciona un marco jurídico que respalda su valor cultural y social.

Es esencial que los ciudadanos tomen conciencia de la importancia de objetos como la Cuchara en la formación de nuestra identidad colectiva. Cada pieza que forma parte de nuestro patrimonio cuenta una historia, y su existencia en el inventario cultural nos invita a reflexionar sobre nuestras raíces y tradiciones. Al reconocer y valorar la Cuchara, no solo preservamos un objeto, sino que también honramos a quienes, a lo largo de la historia, han dado forma a nuestra cultura a través de sus prácticas cotidianas.