A su madre, del hijo de sus entrañas, Ciriaco

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Pintura

En el ámbito del arte contemporáneo español, una obra que destaca por su singularidad y emotividad es A su madre, del hijo de sus entrañas, Ciriaco, creada por el artista Ciriaco Párraga Macorra en 1918. Este cuadro, que se enmarca dentro del siglo XX, es un claro ejemplo de la técnica del carbón sobre papel, con dimensiones modestas de 32 por 23 centímetros, lo que le confiere una intimidad que invita al espectador a una contemplación más profunda.

La obra pertenece a la colección del Inventario General de Bienes de Interés Cultural, bajo la gestión de la Comunidad de Madrid. Su registro, código I-M - 01 - 0005864 - 00000, asegura su protección y relevancia dentro del patrimonio artístico español. A su madre, del hijo de sus entrañas, Ciriaco no solo es una expresión artística, sino también un legado que refleja la historia y la cultura de su tiempo, marcado por una profunda conexión emocional que el autor busca transmitir.

La elección de la técnica del carbón sobre papel es significativa, ya que permite al artista explorar sombras y matices de una forma que resalta la delicadeza de los sentimientos. El uso del carbón le otorga a la obra una textura rica y un juego de luces y sombras que pueden interpretarse como una representación visual de la relación entre madre e hijo. Esta relación, que a menudo es fuente de inspiración en diversas disciplinas artísticas, encuentra en esta obra un tratamiento único y personal.

El reconocimiento de A su madre, del hijo de sus entrañas, Ciriaco por parte de la Comunidad de Madrid, que se formalizó el 19 de abril de 1991, pone de manifiesto la importancia de esta pieza dentro del contexto cultural español. La fecha de incoación en el registro, el 18 de noviembre de 1986, marca un momento clave para su conservación y apreciación, permitiendo que nuevas generaciones de espectadores accedan a esta obra y la interpreten a través de sus propias experiencias y emociones.

La figura de Ciriaco Párraga Macorra, aunque menos conocida en comparación con otros maestros de su época, se revela a través de esta obra como un autor comprometido con la exploración de las emociones humanas. A su madre, del hijo de sus entrañas, Ciriaco se convierte así en un testimonio del vínculo materno, una temática universal que trasciende el tiempo y el espacio. Esta obra es un recordatorio de la importancia de las relaciones familiares en la vida de las personas, y su representación en el arte permite reflexionar sobre la complejidad de estos lazos.

En conclusión, A su madre, del hijo de sus entrañas, Ciriaco es más que un simple cuadro; es una manifestación de amor y conexión que invita al espectador a profundizar en sus propias vivencias y emociones. Su inclusión en el patrimonio cultural de España asegura que esta obra siga siendo un punto de referencia en el estudio del arte y de la historia emocional de las relaciones humanas. Ciriaco Párraga Macorra, a través de su obra, deja un legado que sigue vigente y relevante, enriqueciendo el panorama artístico de su tiempo y ofreciendo un espacio para la reflexión sobre lo que significa ser hijo y madre.