En el ámbito del arte contemporáneo, la Abstracción se erige como un concepto fundamental que ha influido en la evolución de la pintura moderna. Un ejemplo significativo de esta corriente es la obra titulada Abstracción, un cuadro atribuido al artista español Manuel Millares, cuya importancia radica no solo en su técnica, sino también en el contexto histórico y cultural en el que fue creado. Este trabajo, que forma parte del inventario general de la Comunidad de Madrid, se inscribe en la segunda mitad del siglo XX, un período marcado por una búsqueda intensa de nuevas formas de expresión.
La pieza mide 49 por 70 centímetros y se ejecuta en guache sobre papel, una técnica que permite al artista jugar con la opacidad y el color, creando composiciones que invitan a la reflexión. La elección del guache, una pintura a base de agua que se caracteriza por su versatilidad, sugiere un deseo de experimentar y de alejarse de las limitaciones impuestas por otros medios más tradicionales. En este sentido, la obra no solo refleja la visión personal de Millares, sino que también se enmarca dentro de un movimiento más amplio que desafía las convenciones del arte de su tiempo.
La Abstracción como enfoque artístico permite a los espectadores explorar interpretaciones múltiples. En lugar de representar la realidad de forma literal, la obra invita a una conexión emocional y subjetiva, lo que resulta especialmente relevante en un contexto social y político complejo como el de España en esa época. Este distanciamiento de la figuración clásica ofrece un espacio para la introspección y la exploración de la percepción, haciendo que la experiencia visual sea profundamente personal.
Desde su inclusión en el Registro de Bienes de Interés Cultural el 26 de enero de 1989, la obra ha sido objeto de atención y análisis, reflejando la creciente valoración de la Abstracción en el patrimonio cultural español. La administración responsable de su cuidado es la Comunidad de Madrid, que gestiona la información relacionada con los bienes culturales, asegurando así la preservación de este legado artístico.
El legado de Manuel Millares, a través de la obra Abstracción, se destaca no solo por su calidad estética, sino también por su capacidad de resonar con las inquietudes y aspiraciones de su tiempo. Esta obra, que se presenta como un testimonio de la creatividad humana, continúa inspirando a artistas y aficionados al arte, reafirmando la relevancia de la Abstracción en el discurso artístico contemporáneo.