El relicario conocido como (00000-00001) es una pieza destacada de la orfebrería española del siglo XVII, que encapsula la rica tradición artesanal de la época. Esta obra, única en su tipo, es un claro ejemplo de la maestría técnica y estética que caracterizaba a los artesanos de ese periodo en España. Con unas medidas de 11 x 4,9 x 4,9 centímetros, el relicario destaca no solo por su tamaño, sino por la delicadeza de su ejecución.
El proceso de creación de (00000-00001) involucró técnicas de torneado y cincelado, empleando plata como material principal. La elección de este metal precioso no es casual, ya que durante el siglo XVII, la plata era valorada tanto por su belleza como por su simbolismo religioso y cultural. Este relicario no solo es un objeto de culto, sino también un testimonio de la habilidad y creatividad de los orfebres de la época, quienes lograron fusionar funcionalidad y estética de manera magistral.
Este objeto se encuentra registrado en el inventario general de Castilla-La Mancha bajo el código I-M - 16 - 0002967 - 00000, lo que garantiza su reconocimiento como un bien de interés cultural. La fecha de incoación del registro fue el 23 de agosto de 2002, y su declaración oficial se llevó a cabo el 26 de febrero de 2004. Este proceso administrativo es esencial para salvaguardar el patrimonio cultural, asegurando que piezas como (00000-00001) sean preservadas y valoradas por las futuras generaciones.
La comunidad autónoma de Castilla-La Mancha es responsable del cuidado y promoción de este bien, reflejando el compromiso de la región con la conservación de su patrimonio cultural. El registro de bienes de interés cultural incluye información fundamental sobre la identificación, descripción y situación jurídico-administrativa de los objetos, garantizando así su protección y conservación.
En conclusión, el relicario (00000-00001) no solo es una representación de la orfebrería española del siglo XVII, sino que también actúa como un vínculo tangible con la historia y la cultura de la época. Su registro y conservación subrayan la importancia de preservar estos objetos, que no solo son artísticos, sino que también son testigos de la identidad y la herencia cultural de una región.