(00000-00003)

Bienes de Interés Cultural (BIC)
Objetos Artísticos

En la rica tradición de la orfebrería española, destaca una obra singular que remonta sus orígenes al siglo XVIII: (00000-00003). Este bien cultural, cuya minuciosa técnica de cincelado y engastado es una muestra del virtuosismo de la orfebrería de la época, se presenta en forma de vinajera, un objeto que no solo cumple una función utilitaria, sino que también encarna el esplendor estético del arte decorativo.

La vinajera, que mide 12 x 25 x 18 centímetros, es un ejemplo excepcional de cómo la orfebrería puede combinar funcionalidad y belleza. Fabricada en plata y adornada con cristal tallado, este objeto no solo resalta por su composición material, sino también por la maestría con la que ha sido trabajado. Cada detalle del cincelado revela la destreza del orfebre, quien, a través de técnicas meticulosas, logró crear una pieza que trasciende el tiempo y sigue siendo objeto de admiración.

La obra (00000-00003) está registrada bajo el código A-I-M - 16 - 0002168 - 00000 en el inventario general del patrimonio cultural de Aragón. Su inclusión en el Registro de Bienes de Interés Cultural subraya no solo su importancia artística, sino también su relevancia histórica y cultural dentro de la comunidad autónoma. Este registro proporciona información detallada sobre el estado jurídico y administrativo del bien, lo que asegura su protección y conservación para futuras generaciones.

La fecha de incoación de (00000-00003) se sitúa en el 16 de octubre de 1998, un momento clave que permitió su reconocimiento formal como parte del patrimonio cultural aragonés. Este tipo de iniciativas son fundamentales para preservar la herencia artística de la región, garantizando que obras de tal envergadura no caigan en el olvido.

En conclusión, la vinajera (00000-00003) no solo es un objeto de arte, sino también un testimonio tangible de la historia de la orfebrería en España. Su técnica y diseño reflejan un periodo en el que la orfebrería alcanzó niveles de sofisticación extraordinarios. La protección y promoción de este tipo de bienes culturales son esenciales para mantener viva la memoria de un pasado que, a través de obras como esta, sigue inspirando a nuevas generaciones.