En la comunidad autónoma de Aragón se encuentra un bien de gran relevancia cultural conocido como Banco de autoridades. Este singular mobiliario, datado del siglo XVII, se inscribe dentro del estilo barroco, caracterizado por su riqueza decorativa y su elaborada técnica de ebanistería. La pieza tiene unas dimensiones de 116 x 200 x 51 centímetros, lo que la convierte en un ejemplar imponente y funcional.
El Banco de autoridades no solo destaca por su belleza estética, sino también por su significación histórica. Este tipo de muebles, frecuentemente utilizados en contextos de poder y decisión, era reservado para las figuras de autoridad en instituciones y asambleas, reflejando la jerarquía social de la época. La elección de la madera como material principal, junto con la maestría en la ebanistería, señala la importancia que se otorgaba a la artesanía en ese período. La técnica utilizada no solo busca la durabilidad del mobiliario, sino que también proporciona una riqueza visual que invita a la contemplación.
En el Registro de Bienes de Interés Cultural, el Banco de autoridades está catalogado bajo el código A-I-M - 04 - 0001097 - 00000, lo que garantiza su protección y conservación como parte del patrimonio cultural aragonés. Su inclusión en el inventario general demuestra el compromiso de las autoridades locales en preservar la memoria histórica y cultural de la región. Desde su fecha de incoación, el 16 de octubre de 1998, el organismo responsable ha trabajado para mantener y valorar este tipo de bienes, que son testigos del pasado y reflejos de la identidad cultural.
Este mobiliario no solo tiene un valor estético, sino que también se sitúa en un contexto más amplio que abarca las dinámicas sociales, políticas y económicas de su tiempo. La existencia del Banco de autoridades es un recordatorio de cómo el diseño y la funcionalidad se entrelazaron en la historia, proporcionando una ventana hacia la cultura barroca y sus preceptos estéticos.
La información sobre el Banco de autoridades y otros bienes muebles se presenta con fines informativos, destacando la importancia de comprender y valorar estos objetos no solo como artefactos físicos, sino como piezas clave en la narración de la historia cultural de Aragón. La preservación de este patrimonio es esencial para las generaciones futuras, ya que permite el acceso a un legado que forma parte integral de la identidad regional.